viernes, 10 de enero de 2014

Atrapada



Han sido ocho días de mucho aprendizaje, de muchas emociones encontradas, de a veces estar bien y, otras de la nada (bueno, no de la nada, si sé que me pasa) me entra la melancolía y se me salen las lágrimas.


Es como si dentro de mí estuviera alguien atrapado, que lucha por salir corriendo, gritar y liberarse. Alguna vez ya había tenido esta sensación, pero nunca tan constante como esta. He buscado el camino espiritual y la meditación para sentirme mejor, el ejercicio también me ha ayudado, esas endorfinitas que libero sudando me mantienen feliz por la noche, aunque al día siguiente otra vez la nostalgia aparezca.

En diciembre que leí mi horóscopo 2014 decía que habría una noticia en particular imprevista y me reí, porque en realidad yo sabía de esa noticia, al final del día si fue imprevista porque el resultado no fue el esperado. Releyendo mi horóscopo, ya en 2014, me encuentro con que el encabezado del mes de enero es “Vacío en el alma”, y es justo así como me siento, quién lo diría, en diciembre ni siquiera me percaté del cabezal, mi corazón, mi alma y mi cabeza decían que sería un enero lleno de ilusiones y felicidad, pero como dice el dicho: “Mientras tú haces planes, Dios se ríe de ti”, o algo así, y no es que no sea feliz, pero ese algo por ahora opaca mi felicidad. Sin embargo, sé que él o la vida te dan lo que es mejor para ti en cada momento, por eso no he renegado y tampoco los he retado, y, como siempre digo, las cosas pasan por algo.

Lo tomo como pruebas que la vida te pone, para ver qué tan fuerte eres realmente, cómo sobrevives y te levantas del momento, y lo más importante que tu actitud ante la vida y hacia la gente que amas y te ama no se modifique por nada del mundo.

Con esta experiencia aprendí que hay que tener paciencia sobre todas las cosas, la ansiedad no hará que las cosas sucedan más rápido de lo que realmente debes esperar, aprendí también que no debo hablar de más, y que hay cosas que sólo son mías y de nadie más, hubo amigos que me sorprendieron, que demostraron hasta el final su amistad, y otros “amigos” que sólo quisieron enterarse y que al final ni voltearon a ver qué más, y no es que hubiera mucho por hacer, pero el apoyo moral nunca está de más.

Escribir, según dicen por ahí, te hace bien, no es la primera vez que lo hago y lo he comprobado, con esto no quiere decir que esa parte dentro de mí que quiere salir corriendo se haya apaciguado por completo, pero por lo menos  se ha quedado dormida por un rato.

Mi tarea, encontrar la manera de dejarla salir, pero sin lastimarla, y evitar que este “vacío del alma” no me acompañé hasta finales de enero.


Let it go mi principal propósito de este año. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario